El Club Leon regresará a la actividad en la Liga MX el 17 de julio después de 83 días de preparación. La directiva encabezada por Jesús Martínez Murguía tendrá tiempo suficiente para analizar errores, evaluar bajas y buscar refuerzos. La pregunta es inevitable: ¿logrará el León aprovechar esos 83 días? La historia nos dice quizá que no, pues hasta la jornada cuatro o cinco siempre hay movimientos en el plantel, además que los técnicos no han estado terminando los torneos. La eliminación dejó varios pendientes sobre la mesa. La falta de profundidad en algunas posiciones, la dependencia de ciertos futbolistas, las lesiones y la irregularidad mostrada obligan a una nueva reestructuración importante. Conformación del plantel, continuidad del cuerpo técnico y la llegada de nuevos elementos para fortalecer al equipo es tarea importante para la directiva esmeralda, que está en una transición importante tras la venta mayoritaria. El propio entorno ha reconocido en distintos momentos la necesidad de elegir mejor los perfiles de los jugadores y recuperar la identidad competitiva que caracterizó a la Fiera en sus mejores años. Sin embargo, el inicio del torneo será el verdadero examen para la planeación esmeralda que vivirá semanas de duros entrenamientos en León y Querétaro, además de tres partidos de preparación. Los refuerzos deberán responder de inmediato y el proyecto tendrá que mostrar resultados desde las primeras jornadas para demostrar que los 83 días de preparación no fueron simplemente una larga espera para ser un equipo más. En el fútbol los tiempos de trabajo se terminan cuando rueda el balón. Y para León, después de casi tres meses sin competencia oficial, ya no habrá margen para las excusas.